domingo, 22 de enero de 2017

Comenzamos la instalación de sensores

BAE Juan Carlos I, Isla Livingston, Antártida
22 de Enero de 2017

Hoy ha sido de nuevo día de servicio en la base para nosotros. Menos mal que es domingo y es todo un poco más relajado. Tras desayunar, recoger el desayuno y limpiar los servicios y las duchas hemos comenzado a programar los sensores de las primeras estaciones con el fin de instalarlos por la tarde, para volcar los datos del año anterior antes de la cena.

Parece que esta noche ya si que llegará Chan. Nos dicen que como a las 2 de la madrugada llegará el Hespérides y podrán desembarcar los técnicos de la base de reemplazo, y algunos de los científicos que quedaban a bordo. La base estará muy muy por encima de su capacidad de acogida de personal, así que será bastante incómodo todo, pero bueno, hay que adaptarse. Miguel Ángel Hidalgo se va a dormir, así que Miguel Ángel de Pablo se queda a recibir al compañero. Mañana lo contaremos.


M.A. de Pablo

sábado, 21 de enero de 2017

Un día de bienvenida

BAE Juan Carlos I, Isla Livingston, Antártida
21 de Enero de 2017

Hoy ha llegado por fin nuestro compañero Sebastián Sánchez, Chan para los amigos. Ayer, debido al mal tiempo fue imposible que desembarcara, y los dos buques tuvieron que salir a navegar para capear el temporal.

Chan no se podía quedar, porque no hay sitio en la base, pero ha estado todo el día en la zona hemos aprovechado para hacer un recorrido por todas las estaciones para que las conociera. Ha sido un día agradable y con relativamente buen tiempo. Por la tarde temprano ha tenido que volver a embarcar, a la espera de ver qué día podrá quedarse definitivamente en la base para que podamos trabajar con normalidad.

Nuestro compañero Chan regresando al BO Sarmiento de Gamboa para dormir a bordo



M.A. de Pablo

viernes, 20 de enero de 2017

Día de mal tiempo

BAE Juan Carlos I, Isla Livingston, Antártida
20 de Enero de 2017

El día ha sido bastante malo. Esta mañana hemos subido al monte Reina Sofía con la sonda de vapor a ver si podíamos recuperar los sensores que están en el interior del sondeo inundado por el hielo. Pero ha sido imposible: por un lado la sonda de vapor no acababa de calentar el agua para generar suficiente vapor, sin duda por el intenso viento que empezaba a soplar y el frío que hacía. Y en segundo lugar, ese mismo frío nos estaba dejando ateridos. Así que tuvimos que abortar el trabajo y regresar a la base no sin aprovechar por el camino a tensar los vientos de otra de nuestras estaciones. El resto del día lo pasamos en la base refugiados del intenso viento que se estaba levantando. Tal era el viento que el jefe de base prohibió primero los trabajos fuera de la base, y posteriormente el andar por fuera de los módulos salvo lo imprescindible para ir a los baños o al comedor.

Intento fallido de usar la sonda de vapor para extraer los sensores del interior del sondeo helado

Frente a la base estaban fondeados los dos buques españoles que este año están haciendo campaña, el B.O. Sarmiento de Gamboa y el B.I.O. Hespérides. Y un pequeño velero que apenas podía mantener el ancla. Tal fue el viento que el velero tuvo que pedir anclarse al BIO Hespérides. Fue una maniobra realmente complicada que todos seguíamos con detenimiento desde la base. El Hespérides, por proteger al velero del viento acabó desplazándose con ancla y todo más de 400 metros. El viento no dejaba de soplar, así que los tres barcos decidieron levar anclar y salir a navegar para capear el temporal. Hacer hipódromos suelen decir en los buques: dar vueltas de un lado a otro, con la popa y la proa al viento.

Con el viento soplando nos vamos a dormir. Dicen los meteorólogos de la base que esta noche va a seguir soplando, pero que mañana ya estará mejor. A ver si es verdad. Ya os contaremos.


M.A. de Pablo

jueves, 19 de enero de 2017

Explorando Punta Barnard

BAE Juan Carlos I, Isla Livingston, Antártida

19 de Enero de 2017

Esta mañana se ha levantado un día espléndido de sol radiante. Seguro que con estas condiciones meteorológicas Miguel Ramos y Susana podrán volar de camino hacia Punta Arenas en su camino de salida de la Antártida. En ese mismo vuelo se incorporará nuestro colega Sebastián Sánchez, que se unirá a nosotros para la segunda parte de la campaña.

Con este buen tiempo, después de desayunar hemos partido en misión de exploración a Punta Barnard. El objetivo es localizar nuevos emplazamientos para instalar nuevas estaciones de medida del permafrost y la capa activa en futuros proyectos, cuando tengamos automatizadas nuestras estaciones.

Punta Barnard es el extremo Sur de la cota Este de Bahía Falsa, la bahía paralela a Bahía Sur, donde se encuentra la BAE Juan Carlos I. Esta punta la conocemos de lejos, ya que se ve cuando nos acercamos a trabajar al Glaciar Rocoso (como ayer), como hemos estado haciendo ayer, y hace unas semanas atrás. Situada junto al glaciar Charity, Punta Barnard es una larga zona de playa de piedras y bolos en la que se pueden encontrar diversas pingüineras. Rápidamente la pendiente se eleva y da paso a una pequeña hombrera al pie de un pico montañoso. Esta hombre, a unos 180 metros de elevación, era el objetivo de nuestra exploración. Llegamos hasta allí en zodiac, patroneada por Jede, y con el médico de la base, David, de proel. Una vez en las playas de Punta Barnard, subimos hasta la hombrera acompañados de los técnicos de montaña David y Arkaitz. Una vez en la zona descubrimos que la zona estaba repleta de bloques de todos los tamaños, alineados y formando pequeños ríos de piedras, y lóbulos de gelifluxión, dejados sin duda por la repetida congelación y descongelación de los suelos. Sin duda un lugar con mucho potencial para encontrar permafrost y estudiar sus efectos en el movimiento del terreno… todo un éxito esta exploración.

Terreno de bloques y lobulos periglaciares

Mientras regresábamos a las playas pudimos disfrutar de unas increíbles vistas de la costa, de Bahía Falsa y los glaciares que caen en ella, así como de varias pingüineras que había en la playa, y, a lo lejos, de la isla Decepción, y hasta del continente antártico!!!  Y es que el tiempo era tan soleado y despejado que la visibilidad era de cientos de kilómetros… ¡menudas vistas!

Vistas de Bahía Falsa

Embobados por estos paisajes regresamos a la base ya pasada la hora de comer, así que tomamos algo rápido y salimos a recorrer las estaciones para hacer el mantenimiento de las mismas: tensar vientos, cambiar otros, buscar desperfectos para repararlos o cambiar las cosas para asegurar que todo está en orden para otro invierno más.

Sabemos que esta mañana ha habido vuelo entre Punta Arenas y Rey Jorge en el que salían nuestros compañeros Miguel Ramos y Susana Fernández, y entraba en zona antártica Sebastián Sánchez. Y en que el tiempo soleado y despejado que hacía esta mañana era difícil que impidiera las operaciones aéreas. Así que en unos días tendremos en la base a nuestro colega.

M.A. de Pablo

viernes, 30 de diciembre de 2016

Un largo día de viaje

Ushuaia, Argentina, 30 de Diciembre de 2016

El viaje comenzó a las 16h cuando salimos de nuestras casas por un par de meses. En el aeropuerto de Madrid-Barajas nos encontramos los dos integrantes de este equipo para facturar y pasar los controles de seguridad. El avión despegó a su hora, las 19:10h con rumbo a Buenos Aires. Fue un largo viaje y un poco incómodo, pero pudimos dar alguna que otra cabezada. Dadas las horas del viaje, salvo las luces de la ciudad de Madrid durante el despegue, poco más pudimos ver por la ventanilla del avión... salvo un increíble número de estrellas que nos fue acompañando durante todo el trayecto. Ya en Suramérica, las luces de Río de Janeiro y Sao Paulo destacaban sobre el negro de la noche, acompañada por los relámpagos de una lejana tormenta de verano (si, verano, que ya hemos cruzado el ecuador).

El inicio de un largo viaje

Cuando aterrizamos en Buenos aires eran algo menos de las 4 de la madrugada. Tras recoger nuestro equipaje, pasar aduana y cambiar moneda, tomamos un bus hacia el otro aeropuerto desde donde continuaríamos el camino hacia el Sur. Mientras recorríamos la autopista y nos adentrábamos por las calles de la vieja buenos Aires, el sol iba despertando dejándonos ver Puerto Madero o la Casa Rosada. Ya en el aeropuerto, facturamos, desayunamos y dimos un pequeño paseo por la costanera para ver el Mar del Plata antes de tomar el siguiente vuelo en el que, por cierto, nos encontramos a uno de los investigadores de otro proyecto que también bajaba a la Antártida.

Amanecer en la costanera del Mar de Plata en Buenos Aires



Listos para despegar desde Buenos Aires rumbo a Ushuaia

Aunque de solo cuatro horas (comparado con las 13 que duró el anterior), el vuelo se nos hizo pero el cansancio y el cambio horario ya empezaba a hacer mella en nosotros. Menos mal que en taxi llegamos pronto al hotel en Ushuaia y pidimos darnos una ducha y dormir una siesta antes de salir al encuentro del otro colega que nos encontramos en el avión con quien habíamos quedado para cenar. Antes de ir a cenar pasamos por el puerto, donde ya estaba atracado el Buque oceanográfico del CSIC Sarmiento de Gamboa, nuestro siguiente transporte hacia la Antártida.

Video: Aterrizando en Ushuaia

B/O Sarmiento de Gamboa en el puerto de Ushuaia

Nos encontramos con nuestro colega, pero no venía sólo, sino que él a su vez se había encontrado con otro, así que ya éramos 4 almas listas para saltar al Sur. Cenamos y charlamos sobre las aventuras antárticas, la vida en las bases, la ciencia,... Pero ya no podíamos más, así que hemos venido pronto a dormir al hotel, que el día ha sido muy muy muy largo.

M.A. de Pablo

Instalación de una cámara de invierno

Base Gabriel de Castilla, Isla Decepción.
30 de Diciembre de 2016

La obtención de fotos en forma continua durante todo el año en nuestra parcela de trabajo nos permite conocer cómo se han realizado los procesos meteorológicos y su efecto en la innivación superficial. Este sencillo sistema nos ofrece la posibilidad de interpretar las diferentes imágenes diarias y cuantificar la superficie de terreno cubierta por la capa nival. Aunque tenemos instalada una cámara en la parcela CALM Cráter Lake desde hace 9 años, esta campaña hemos complementado el sistema fotográfico con otra nueva cámara situada en un ángulo diferente a la anterior que nos permite una visión más completa y una cuantificación más precisa.

El nuevo dispositivo se ha montado sobre una colada de lava que se generó en la erupción de 1842 y que justo su frente está al borde la parcela de estudio. Las condiciones de instalación deben se: buena visibilidad de la parcela, un terreno donde se pueda anclar con facilidad la estructura para que aguante los fuertes vientos del invierno y ligeramente elevada sobre la parcela para que la imagen sea más precisa.

En función de estas condiciones hemos instalado el nuevo dispositivo formado por la cámara inteligente, el sistema de alimentación y la estructura. A partir de ahora está tomando tres fotos diarias en forma ininterrumpida a las 11, 12 y 13 am hora local.
Miguel RAMOS.


jueves, 29 de diciembre de 2016

¡Allá va el relevo!

Madrid, España, 29 de Diciembre de 2016

Hoy iniciamos la aventura otros dos investigadores de la campaña, Miguel Ángel Hidalgo y Miguel Ángel de Pablo. Solo dos más de los muchos investigadores que están involucrados en el proyecto: Manuel Prieto y Juan Javier Jiménez (de la Universidad de Alcalá), Carmen Recondo, Javier Calleja y Juanjo Peón (de la Universidad de Oviedo), Gonçalo Vieira y Carla Mora (de la Universidad de Lisboa), y otros investigadores más de varias universidades de la República Checa. Todo para conseguir estudiar el efecto de la nieve en el calentamiento o enfriamiento de los suelos congelados que tantos años llevamos monitorizando en la Antártida.

Mientras nuestros compañeros Miguel Ramos y Susana Fernández siguen trabajando en la Isla Decepción, nosotros embarcamos en unas horas rumbo al Sur, para encontrarnos con ellos allá por el 6 o 7 de Enero. No somos los reyes magos, pero seguro que estarán encantados de vernos y de recibir el relevo después de unas duras semanas de trabajo por allí. Madrid, Buenos Aires y Ushuaia es la ruta que tomaremos, y desde allí el buque oceanográfico Sarmiento de Gamboa del CSIC nos llevará por el temido Mar de Hoces hasta tierras antárticas en una navegación de cuatro días terribles... pero mejor no lo pensaremos mucho. De momento ya estamos deseando ver los hielos y sentir el frío de la ventisca en la cara.

Tenemos muchos objetivos para esta campaña, que iremos desgranando poco a poco, así que vamos cargados de energía y ganas de trabajar para sacar todos esos objetivos adelante... pero también por encontrarnos de nuevo con viejos colegas antárticos que sabemos que ya están trabajando por aquellas latitudes. Esperemos que todo salga bien. De momento empezamos nuestro periplo. Os iremos contando nuestras aventuras.... ¡Allá vamos!

M.A. de Pablo