miércoles, 5 de febrero de 2014

Días de apoyo



BAE Juan Carlos I. 5 de Febrero de 2014.
Ayer y hoy hemos tenido días de servicio a la base. El Lunes Miguel Ángel, y el Martes Juanjo, hemos realizado tareas de apoyo a las actividades de la base. Es decir, poner y quitar la mesa, poner el lavavajillas, colocar el manaje, limpiar los aseos y las duchas, reponer la despensa… No es demasiado trabajo, pero te lleva casi todo el día. En otras ocasiones, cuando la escasez de tiempo lo requería, los distintos miembros de la base nos ayudaban para permitirnos hacer trabajo de campo. En esta campaña no es necesario puesto que aprovechamos los dos días para preparar nuestro “ataque” a la última de las tareas que nos queda pendiente, y tal vez la más importante de la campaña: resolver el problema de la cadena de sensores del sondeo de 25 metros en la cima del Monte Reina Sofía.
Así que pocas cosas tenemos que contar de este par de días.

domingo, 2 de febrero de 2014

Domingo de Sol



BAE Juan Carlos I. 2 de Febrero de 2014.
Los domingos son el único día en el que no hay que levantarse pronto por norma, sino que cada cual se levanta y desayuna cuando quiere, ya que los técnicos de la base tienen el día libre. Aunque hoy ha sido un domingo un poco diferente, pues el buque de la armada argentina Canal Beagle a fondeado frente a la base para pasar material y combustible a nuestra base y a la base búlgara.
La aparición del enorme buque de transporte, la mañana soleada y radiante, las temperaturas de 2ºC, la ausencia de viento, y la bahía llena de brass (pequeños hielos flotantes), han hecho de este día un estupendo día de descanso en el que hasta nos hemos permitido tomarnos un pequeño aperitivo al sol. Esas pequeñas costumbres que nos hacen más llevadero el día a día en estas latitudes.

Buque argentino Canal Beagle en Bahía Sur, hoy llena de brass
Por la tarde hemos tenido un poco de ocio, aprovechando para ver alguna película y algunos capítulos de algunas series a la que estamos enganchados… y es que por las noches, antes de cenar, algunos nos reunimos en un pequeño contenedor para poner un episodio… No es que sea la cosa más interesante del mundo, pero el estar un rato juntos (técnicos o científicos), y charlar es una buena forma de distraerse y socializar… que si no sería todo trabajo y la mente también necesita descansar…
Miguel Ángel de Pablo

sábado, 1 de febrero de 2014

Trabajando en el Monte Reina Sofía



BAE Juan Carlos I. 1 de Febrero de 2014.
La mañana se levantó fresca, lo que hizo que la nieve estuviera algo más dura y fuera menos penoso subir hasta el Monte Reina Sofía. Juanjo y Miguel Ángel subieron acompañados de Asunción, una científica de CSIC especializada en líquenes y organismos endolíticos (los que viven en el interior de las rocas). Cargados con nuestra nueva estación (en parte hecha con material reciclado y cedido por la base) subimos al monte Reina Sofía para instalar todo allí. Durante toda la mañana estuvimos conectando cables, apretando tornillos, ajustando vientos,… todo para que la nueva electrónica pudiera estar estable y asegurada durante un año… aunque aún no sabemos si funciona. Estas horas nos dejaron las manos ateridas de frío, e incluso con la pérdida de sensibilidad en algún dedo… es que el frío antártico no perdona.
A mediodía bajamos de nuevo a la base con la esperanza de que nuestros esfuerzos hayan dado resultado y la cadena haya funcionado de nuevo. Pero la cosa no pinta muy bien. Ya en la base, tras comer algo, hemos estado colocando parte del material científico en espera de que en los próximos días subamos a comprobar si todo ha funcionado. Pero mañana es domingo, día de descanso, y bien merecido, porque tenemos el cuerpo ya dolorido y cansado. Así que trabajaremos en la base preparando material para retocar algunas cosillas que faltan por ajustar en algunas estaciones.
Miguel Ángel de Pablo

viernes, 31 de enero de 2014

El glaciar rocoso



BAE Juan Carlos I. 31 de Enero de 2014.
El trabajo de hoy se ha desarrollado en el Glaciar Rocoso, un glaciar de roca y hielo que se localiza al otro lado de la península Hurd (donde se encuentra la base española). Nuestra labor hoy era la de dar apoyo al equipo portugués, así que por la mañana nos embarcamos en una lancha neumática para unirnos a la expedición que partía desde la base búlgara con otra lancha neumática. Durante la navegación de casi una hora, ambas embarcaciones fueron costeando pasando por Caleta Argentina, Caleta Las Palmas (en honor al buque de investigación oceanográfica español Las Palmas), y Sally Rocks hasta llegar a la punta de la Península Hurd antes de girar hacia Bahía Falsa, donde destacan los enormes glaciares que mueren en ella.
En Bahía Falsa desembarcamos frente al glaciar rocoso, donde nos esperaba una manada de lobos marinos jugueteando y retozando cerca de la playa de piedras. Pero tuvimos otra sorpresa, y es que en la playa había varada una cría de ballena que debía llevar algún tiempo muerta pues sólo quedaba intacta su cola y parte de su espalda, pero sus vísceras ya habían desaparecido. A pesar de ello, eskúas y petreles gigantes estaban dando cuenta de los restos entre las piedras de la playa.
 Bahía Falsa, desde la playa del Glaciar rocoso
El día lo pasamos sobre el glaciar rocoso, pues el objetivo de hoy era medir la posición de casi una cuarentena de estacas mediante el uso de un GPS-diferencial (cuya resolución es de unos milímetros). Con estas medidas, y comparando con las de años anteriores se puede establecer la velocidad de movimiento de este peculiar glaciar en la que no se ve una pizca de hielo. Algunas estacas estaban rotas, otras tapadas por piedras y otras simplemente no se dejaban encontrar. Pero finalmente conseguimos realizar todo el trabajo, aunque nos llevó más de 5 horas.
 Anna, del equipo portugués, trabajando con el GPS en el Glaciar Rocoso
Ya cansados y con la satisfacción del trabajo bien hecho regresamos a la playa donde nos estaban esperando (desde hacía horas, y completamente hambrientos), el resto de los miembros de la expedición hispano-búlgara (aunque con personal de Portugal, Inglaterra y Polonia). El regreso fue rápido debido a la buena mar y a la tarde soleada que se quedó.
Las últimas horas de la tarde las dedicamos a realizar los últimos ajustes en la instrumentación que mañana instalaremos en el Monte Reina Sofía. A ver si hay suerte y conseguimos que funcione.
Miguel Ángel de Pablo

jueves, 30 de enero de 2014

Explorando por los alrededores de la BAE JCI



BAE Juan Carlos I. 30 de Enero de 2014.
Ya tenemos todos los sensores recuperados y salvo algunos ajustes de mantenimiento, la mayor parte del trabajo está hecho. Pero aún nos queda lo peor, y la tarea prioritaria: poner de nuevo en funcionamiento el sondeo de 25 metros. Así que hoy hemos dedicado el día a dos tareas. Por un lado explorar los alrededores de la base para buscar un lugar donde instalar de forma temporal ela instrumentación que íbamos a instalar en Byers. Un dispositivo electrónico autónomo basado en hardware libre. Debido al contratiempo en la campaña, Miguel Ángel ha decidido instalarlo cerca de la base española donde será fácilmente recuperable en el futuro cuando se hayan realizado las pruebas. Así con ese fin revisamos los alrededores de la base durante la mañana, llegando a comer a la base.
Por otro lado, por la tarde, nos dedicamos a preparar todo para instalar nueva electrónica en el sondeo de 25 metros. Mientras Juanjo se afana por realizar la parte electrónica, Miguel Ángel se dedica a preparar la caja estanca que la contendrá, así como a la batería.
Hoy ha sido un día tranquilo, en previsión de la paliza que tenemos preparada para mañana.
Miguel Ángel de Pablo