sábado, 18 de enero de 2014

Antártida a la vista

Bahía Fildes, Shetland del Sur, Antártida. 18 de Enero de 2014
Hoy amanecemos ya en aguas antárticas tras un rapidísimo y benigno paso por el Mar de Hoces. Más que un Drake ha sido un cruzo por los mares del Sur. Pero hoy ya todo ha cambiado… el color del mar, las nubes bajas, el frío…. ¡Ya estamos en Antártida!
Primeros paisajes antárticos que podemos disfrutar a nuestra llegada a estas latitudes
Pasamos el día fondeados en Bahía Fildes, en la isla Rey Jorge, del archipiélago de las Shetland del Sur, donde el barco realiza tareas de abastecimiento y descarga de material en distintas bases situadas en torno a esta concurrida bahía (donde se encuentra también el aeródromo que usamos en campañas anteriores para entrar o salir de zona antártica). Pero no somos los únicos, ya que otros 4 barcos y 2 veleros están fondeados en la misma zona. El Víel, de la armada chilena; el Humbol, del gobierno peruano, son viejos conocidos antárticos, pero otros barcos turísticos también pasan algunas horas por aquí.
Varios buques más fondean junto a nosotros en Bahía Fildes para recoger carga, científicos o pasajeros
Hoy hay poco que hacer. Sin posibilidades de bajar a tierra, pasamos el tiempo observando las maniobras de este buque, charlando entre nosotros, paseando por cubierta, viendo alguna película, trabajando con nuestros ordenadores…. Un día aburrido, pero todos estamos contentos, pues ya estamos acercándonos a nuestro destino de trabajo para las próximas semanas...

Miguel Ángel de Pablo

viernes, 17 de enero de 2014

El vuelo del albatros

Mar de Hoces. 17 de Enero de 2014
Planeando como sin esfuerzo, subiendo y bajando mientras cruza la estela azul del buque, el albatros roza con la punta de sus enormes alas la superficie de un océano hoy teñido de un azul intenso.
Albatros planeando a la popa del barco, disfrutando como nosotros de una inusual calma
Ese es el espectáculo que nos regala hoy el Drake: un día soleado, sólo con mar de fondo, sin movimientos bruscos, meciendo el Aquiles mientras una bandada de Albatros y gaviotas y petreles lo persigue jugando con los remolinos de viento que genera tras de sí. Sin duda nada que ver con los típicos días de navegación por estas temidas aguas.
Pasamos el día leyendo, trabajando con los ordenadores, charlando con los compañeros, durmiendo, y, sobretodo, disfrutando de una travesía por un mar azul.
Juanjo disfrutando de la tranquila travesía por el Mar de Hoces

Aún nos quedan 24 horas más antes de alcanzar la ansiada Antártida... pero con estas condiciones, este viaje es más un crucero de placer que una travesía por el Mar de Hoces. Esperamos que mañana el mar nos trate igual de bien.

Un tranquilo Mar de Hoces.
Miguel Ángel de Pablo

jueves, 16 de enero de 2014

Puerto William y Canal del Beagle

Cabo de Hornos, 16 de Enero de 2014

Hemos amanecido fondeados en el puerto de la Armada Chilena en Puerto Williams, último asentamiento del continente, en las orillas del Canal de Beagle. Debido a las tareas de carga y descarga de buque estaremos unas cuantas horas por trasteando por la población. Tenemos carta verde para desembarcar y pasear por las calles, algo que aprovechamos para estirar un poco las piernas antes de enfrentarnos al temido Drake.

Como muchas de las poblaciones de esta región, el aspecto es de poblado temporal, o de pioneros, como se quiera ver. Situada en la isla de Navarino, Puerto William nos recibe de mañana con las calles medio vacías que recorremos paseando bajo una fina lluvia hasta que acabamos en un café calentándonos y charlando al amor de una chimenea.

Una de las plazas de Puerto Williams

El sol nos calienta el resto de la mañana en Puerto Williams

Después, como suelo ocurrir por estas latitudes sale el sol y continuamos nuestro paseo, que aprovechamos para comprar unas empanadas y una cerveza para almorzar en una de las dos pequeñas plazas de esta población. Antes de embarcar aprovechamos para visitar el museo etnográfico en el que podemos aprender cómo vivían los primeros habitantes de estas tierras recónditas. Antes de embarcar nos tomamos una foto de recuerdo y subimos a bordo dispuestos a lo que el Drake nos pueda deparar.

Último embarque en tierra firme antes de iniciar la travesía por el Mar de Hoces

Tras una espectacular maniobra de desatraque continuamos nuestro viaje, como dicen los marinos, en demanda de la Antártida. Ahora empieza "lo bueno". Recorremos el canal del Beagle y poco a poco dejamos atrás el continente hasta que ya solo quedan unas pocas islas a nuestro paso. Finalmente dejamos atrás el Cabo de Hornos, el extremo del continente suramericano y ultima tierra firme que veremos antes de llegar a la Antártida. Sentados en los bancos de la popa del barco disfrutamos de los últimos rayos de luz mientras el balanceo del buque comienza a incrementarse, señal indiscutible de que nos adentramos en el Mar de Hoces... 

Último vistazo atrás. Por delante sólo el mar de Hoces y la Antártida

Miguel Ángel de Pablo

miércoles, 15 de enero de 2014

Los canales de la Tierra del Fuego

Canal del Beagle. 15 de Enero de 2014

A las 5 de la madrugada el buque arranca motores e inicia las operaciones de desatraque para comenzar el viaje a la Antártida. El primer destino es Puerto William, en el Canal del Beagle. En este día de navegación tranquila viajamos a través de los canales de la Tierra del fuego, disfrutando de sus estrechos, de sus islas, bosques,... pasamos gran parte del tiempo sentados en los bancos de los miradores situados en la popa del barco, contando anécdotas de otros viajes al Sur y riendo con las aventuras que cada cual comparte con el resto... Un dia tranquilo y distendido de navegación en aguas calmas.

Atardecer navegando por los canales de la Tierra del Fuego, entre las cimas de Cordillera Darwin

El final del día nos regala las magníficas vistas de los ventisqueros: glaciares que fluyen hacia en canal del Beagle, algunos de ellos colgados de las laderas de este canal. Sin duda un espectáculo a pesar de la escasa luz del día que queda cuando llegamos a ellos. Y con estas magníficas vistas nos vamos a descansar.
Glaciares de Cordillera Darwin cayendo hasta los canales

Miguel Ángel de Pablo

martes, 14 de enero de 2014

Embarcamos

Buque Aquiles, Punta Arenas. 14 de Enero de 2014
Hoy ha sido un día de descanso y preparativos. Aprovechando que en el hotel coincidimos todos los investigadores de los programas español y portugués que nos dedicamos al permafrost, organizamos algunas reuniones informales tras desayunar para coordinar algunas actividades, y tomar pequeñas decisiones sobre las labores a desarrollar dados últimos ajustes de calendario de campaña.
Tras realizar algunas gestiones burocráticas previas a nuestro embarque, dedicamos el día a pasear por Punta Arenas, estirando las piernas tras el largo viaje del día anterior, y los muchos días embarcados que nos esperan por delante. Al final de l a tarde, tras cenar algo rápido con una buena jarra de cerveza local, nos dirigimos al hotel para recoger nuestras cosas y dirigirnos a la base naval donde nos esperaba el buque de la armada chilena Aquiles. Un barco enorme con más de 90 personas de dotación, y capacidad para 230 pasajeros, la mayor parte de ellos científicos chilenos(aunque también hay algunos turistas). Este es el barco con el que haremos todos nuestros movimientos en la Antártida. Será el encargado de llevarnos a través del Mar de Hoces, pero también de movernos entre las distintas bases en las que trabajaremos en las islas Decepción y Livingston.
Buque A.P. Aquiles de la Armada Chile en el que viajaremos rumbo a la Antártida.

Tras ubicarnos en nuestro camarote (que compartimos junto con dos miembros de la dotación de la base Gabriel de Castilla), nos dedicamos a pasear y explorar el enorme barco, charlando y saludando al resto de nuestros colegas españoles que viajamos en el barco, y a algunos conocidos del programa chileno con los que nos cruzamos.
Hoy ha sido un día tranquilo y nos vamos a descansar pensando en lo que nos depararán los siguientes días de navegación rumbo al Sur.
Miguel Ángel de Pablo

lunes, 13 de enero de 2014

Un día largo y complicado

Punta Arenas, Chile. 13 de Enero de 2014
Por fin estamos en Punta Arenas, destino de esta etapa intermedia de camino a la Antártida. Y es que ha sido un día más que largo y con varias complicaciones de por medio. Nuestro vuelo salió puntual a medianoche del día 12, y aunque estaba previsto que llegáramos a las 9 de la mañana a Santiago de Chile, no lo hicimos hasta bien pasadas las 10. El viaje fue bueno, con algunas turbulencias, pero nada alarmante y con un servicio a bordo impecable. En el tramo final de este primer vuelo pudimos disfrutar del cruce sobre la cordillera de los Andes. Volando a más de 10.000 metros de altura, pudimos ver glaciares, cañones, y una infinita cadena de dentadas montañas. Tal vez la más relevante de ellas fue el Monte Aconcagua, de 6.962 metros de altitud, al que prácticamente rodeamos antes de enfilar hacia el aeropuerto de Santiago de Chile. Sin duda un punto final magnifico para este primer vuelo.
Vistas del monte Aconcagua en los Andes, mientras cruzamos la Cordillera de Los Andes en ruta hacia Santiago de Chile.

Pero las complicaciones vinieron después, cuando llegamos al aeropuerto tuvimos que esperar una cola inmensa para hacer el control de pasaportes.. Y aunque pedimos a las autoridades que nos permitieran pasar antes para no perder el siguiente vuelo, no fue así. Así que tras pasar casi tres cuartos de hora de cola, perdimos el vuelo... No es la primera vez que nos pasa en este aeropuerto, pero siempre es motivo de preocupación.. Una vez pasado este primer escollo, el siguiente fue recoger las maletas, y las nuestras se resistían a salir... Incluso la de Juanjo parecía que iba a estar perdida, aunque finlalmente apareció... Pero hubo que esperar otra clay nuestras maletas no acababan de salir. Juanjo creía que había perdido la suya, pero finalmente apareció. Y de ahí a otra fila para pasar la aduana... vamos, que ya habíamos perdido si o si el siguiente vuelo. Al llegar a la fila para realizar una nueva facturación y que nos recolocaran en otro vuelo nos encontramos con Gabriel Goyanes, nuestro compañero de campaña, que también había perdido el mismo vuelo de Santiago a Punta Arenas. Aunque él es un estudiante de doctorado argentino, forma parte del programa portugués, y es parte del proyecto gemelo al nuestro en portugal, y trabjaremos mano con mano en la isla Decepción.
El segundo vuelo también nos guardaba unas cuantas sorpresas... La primera fue el magnífico tiempo, prácticamente despejado la mayor parte del tiempo que nos permitió disfrutar de volcanes y más volcanes... de todos los tamaños y tipos,asislados y alineados, con extensas coladas de lava a su alrededor, o tapizados de cenizas volcánicas. Y un poco más al sur, semiescondidos entre las nubes, pudimos disfrutar de los grandes glaciares del Campo de Hielo Sur: morrenas, crestas, circos, lenguas de hielo... todo un repertorio espectacular de formas glaciares de las que no pudimos disfurtar en ninguna de las ocasiones que hemos sobrevolado esta región... Así que fue todo un regalo para nosotros.. 
 Los grandes claros entre las nubes nos dejaron disfrutar de los glaciares andinos

Pero aún nos aguardaba una sorpresa más... y es que en la zona del Canal de Magallanes, en cuya costa se encuentra la ciudad de Punta Arenas, estaba afectada por una fuerte tormenta de viento... así que cuando el avión estaba a punto de tomar tierra a pocos metros de la superficie en la pista tuvo que abortar el aterrizaje y ganar altura de nuevo.... Debido al viento era imposible aterrizar, así que nos desviaron al aeropuerto de Río Gállegos, en Argentina... Tras aterrizar allí, estuvimos 2 horas esperando en el interior del avión mientras se decidía una solución, que finalmente fue la de volar de nuevo a Punta Arenas una vez que se calmó un poco el viento. Así que tras estas aventuras, aterrizamos en nuestro destino con cuatro horas de retraso. De allí, Juanjo, Gabriel y Miguel Ángel nos dirigimos a nuestro hotel donde nos encontramos con muchos viejos amigos antárticos: técnicos y dotación de las bases, y científicos de diversos proyectos que esperaban para embarcarse o volar hacia la Antártida en los siguientes días.
Así que tras cenar con muchos de estos amigos, nos fuimos a descansar tras un largo y venturoso día de viaje.
Miguel Ángel de Pablo

domingo, 12 de enero de 2014

Comienza la campaña

Aeropuerto de Barajas, Madrid. 12 de Enero de 2014
Tras un día de niebla en Madrid, la ciudad nos despide con una ligera lluvia en esta noche de domingo en la que iniciamos la campaña antártica 2013-2014. Ya en nuestros asientos en el boing 787 de aerolineas LAN Chile, hacemos un repaso mental de cuantas tareas tenemos que realizar en esta campaña, las fechas de cada una de las fases, el material embarcado,... Si se nos ha olvidado algo ya es tarde, pero tal vez tengamos tiempo de hacer algunas compras en Punta Arenas, que es el destino final de los dos vuelos que tenemos por delante.
Una noche lluviosa nos despide en el aeropuerto desde el que comenzamos la campaña.
En fín, parece que todo está listo, y nosotros preparados y con ganas de iniciar esta campaña, la más tardía de cuantas hemos participado en los últimos años. Es medianoche, el avión ya rueda sobre la húmeda pista del aeropuerto, los motores rugen, y... allá vamos. ¡Comienza la campaña!
Miguel Ángel de Pablo