jueves, 4 de febrero de 2016

En el ecuador...

Isla Decepción, Antártida. 2, 3 y 4 de febrero de 2016

Bueno, bueno, hemos alcanzado ya el ecuador de la campaña de este año. Hoy día 4, hemos concluido los trabajos en la isla Decepción. En vista del temporal que tenemos encima, hemos subido por última vez al collado de Crater Lake para asegurar los mástiles con nuevos vientos y sus tensores. Hemos tenido que clavar nuevas piquetas, pero ha quedado bastante bien. Hoy nos ha acompañado el otro cocinero, Gonzalo.  No sin pena, hemos dicho adiós al collado.

Clavando picas: dos mirando, uno trabajando

El martes día 2 tuvimos nuestra segunda "María". Como la otra vez, un día agotador, pero lo llevamos mejor en esta ocasión. Además, ya entrada la noche llegó el Buque Oceanográfico "Sarmiento de Gamboa" del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Esto es toda una novedad, porque es la primera vez que este buque de investigación español navega por aguas antárticas. Nos alarmamos un poco, porque nos dijeron que nos iríamos en el barco al día siguiente, cuando nuestras planificación era ir a Linvingston en el Herspérides el fin de semana. En un rato que tuvimos libre en la "maría", programamos los sensores de suelo, para colocarlos al día siguiente.
Sarmiento de Gamboa y descarga de material

Lo primero que hicimos el miércoles día 3 fue empezar a organizar el macuto y las cajas, desmontar la plataforma autónoma de la Universidad de Vigo e ir a Crater Lake a terminar deprisa y corriendo lo que nos faltaba. Y todo esto con la amenaza de temporal sobre nuestras cabezas. Al final, la capitana del Sarmiento de Gamboa se lo pensó y decidió quedarse en Decepción y no marchar a Livingston. Durante el temporal harían lo que llaman "hacer el Hipódromo", es decir, tener al barco dando vueltas por la bahía. Mira, nos alegramos por la decisión, que queréis que os diga. En cualquier caso subimos al collado a terminar los trabajos planificados por el "por si aca". En esta oscasión, nos acompañaron 3 miembros de la dotación porque necesitábamos llevar seis mástiles de señalización de 3 metros de largo. Así que nada, esta vez subimos cargados con estos mástiles. La idea era colocar los mástiles y los miembros de la dotación de tal manera que formaran un cuadrado de nueve puntos. Ese "cuadrado" servirá para corregir las imágenes capturadas por la cámara y poder transformar la fotografía en un mapa.

Midiendo distancias entre mástiles

Luego enterramos a nivel de superficie los sensores que programamos el día anterior. Lo único que no pudimos hacer fue subir a la ladera del monte Kirkwood a tomar una foto de todo el CALM. Había mucha niebla y ya no era posible.

Y en fin, que ya está todo el trabajo hecho. Ya solo nos queda esperar a que pase la tormenta y embarcar hacia Livingston.

M.Prieto




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